Tratamiento del agua en piscinas

Es imprescindible controlar el agua de la piscina para conseguir que esté siempre lista y que así podamos garantizar nuestra seguridad y la de los nuestros durante el baño.

Las tareas que permiten que el agua esté en buenas condiciones entran dentro del mantenimiento de una piscina. Este no solo comprende que el agua esté limpia y brillante, sino que también se le hayan incluido los productos adecuados para evitar la proliferación de baterías.

Sin más dilación, vamos a analizar algunos de los productos clave que nos ayudarán con el mantenimiento.

Consejos para tratar el agua de una piscina

Cloro

El cloro tiene el objetivo de evitar que aparezcan microorganismos en el agua y que terminen pudriéndola. Si se pudre, estos seres podrán causar infecciones. Al mismo tiempo, el mantenimiento de un buen nivel de cloro contribuye a que el agua esté clara y limpia.

Dependiendo del volumen de agua de la piscina, habrá que añadir una determinada cantidad de cloro. Por ejemplo, calcula que por cada 15 m^3 se requerirán unos 20 gr de cloro.

Se debe proceder con la adicción de cloro únicamente cuando no haya nadie, evitando así causar problemas como picores de piel o en los ojos. En el caso de que la concentración de producto sea muy alta, los bañistas podrían llegar a experimentar hasta quemaduras.

pH 

El pH es un coeficiente que dice el nivel de basicidad o acidez de una solución acuosa. El agua de la piscina debería tener un pH comprendido entre 7 y 7.8. En el caso de que el pH se encuentre por encima de 7.8, estaremos hablando de un agua muy ácida, y esta podría afectar a los metales de la piscina, haciendo que se corroan y hasta queden inservibles.

Alguicidas

Otro de los factores que debemos controlar para tener la piscina en buenas condiciones es la aparición de algas. Por desgracia, estos seres aparecerán de forma natural en el agua si no es tratada con ningún producto químico.

Aquí entran en juego los alguicidas. Aunque hay que seguir las indicaciones de cada producto en cuestión, lo más habitual es agregar una cantidad de 5gr por cada metro cúbico con una periodicidad de 15 días.

Floculante

Si la piscina empieza a presentar un agua muy turbia, el motivo de este problema es la presencia de partículas en suspensión. Existen algunas partículas que son tan pequeñas que el sistema de filtración no las puede atrapar. 

La solución para este problema con los floculantes. Estos elementos químicos tienen la labor de disolver las partículas que se acumulan en la piscina.

La forma de echar el producto suele ser a razón de 10 gr /m^3.

También tenemos la opción de comprar un purificador de agua. Este elemento nos libera de tener que estar utilizando productos químicos para tratar el agua hasta en un 90%. Estos aparatos basan su funcionamiento en el bromo o en el oxígeno activo.

Por supuesto, hay otros tantos cuidados que se les deben dar a la piscina, pero estos son los básicos.